Más allá del “Trump es Podemos”: la negación.

Cualquiera que conoce lo mínimo de la política española y de sus partidos, realiza hasta qué punto de demagogia y manipulación podrán llegar algunos políticos. Cualquiera en su sano juicio podrá darse cuenta de que Podemos es, precisamente, instalado desde su creación en las antípodas de lo que representa Trump y de lo que representan los causantes de las victorias de gente peligrosa como Trump.

En un análisis anterior (disponible aquí), se ha explicado la diferencia entre las políticas de Trump, las de Podemos y las del PPSOECs. Se llegó a la conclusión de que el PP y Ciudadanos tienen las mismas políticas de Trump, con unas cuantas excepciones. Un análisis que realmente sobra, aún así se hace, por si alguien aún tiene dudas.

Hoy y tras la campaña de algunos políticos y medios relacionando Trump con Podemos -Sí, siguen insistiendo-, fuera de cualquier dato objetivo, lógica o coherencia, vamos a intentar ver más allá de esta campaña e intentar analizar los motivos reales que están detrás de ella -intencionados o no-.

Queda obvio que la victoria de un candidato como Trump, que -como mínimo- es un Fascista, Racista, Machista…, es gracias al hartazgo de los estadounidenses de las políticas y de los políticos anteriores. La victoria de Trump solo es el resultado del fracaso de un Sistema que se alternaba, pero sin dar soluciones reales a la ciudadanía. La victoria de Trump no es más que un duro castigo de los votantes -y abstencionistas- al continuismo político, sin soluciones para la gente que sigue sufriendo la crisis cada vez más.

Basta con ver algunos datos para entender el estado de desesperación de estos votantes, que de algún modo, dieron un golpe sobre la mesa.

La consultora Ernst & Young, sobre la generación del milenio en USA, recoge los siguientes datos: El 74% está preocupado por no tener dinero suficiente para pagar el cuidado médico si enferman. El 79% está preocupado por no tener dinero suficiente para vivir cuando se jubilen. El 52% tiene o va a tener deuda de préstamos estudiantiles y el 59% teme no poder pagarla. El 63% tendría dificultades para hacer frente a un gasto inesperado de 500 dólares. El 30% no recibe ingresos suficientes para hacer frente a sus gastos y solo el 30% ahorra un poco (24%) o bastante (6%). El resto ingresa lo justo para pagar los gastos. Solo el 36% de los hombres blancos y el 27% de las mujeres blancas cree que su nivel de vida será mejor que el de sus padres. Sin embargo, eso lo creen el 52% de los hispanos varones y el 54% mujeres de raza negra. El 62% ha considerado iniciar su propio negocio aunque sólo el 22% cree que el espíritu empresarial es la mejor manera de avanzar en su carrera. El 42% afirma no poder iniciar un negocio porque no dispone de medios llevarlo a cabo (53 por ciento para las mujeres negras y el 59 por ciento de las mujeres hispanas). El 59% cree que el gobierno hace que sea difícil que las personas tengan éxito iniciando su propio negocio. El 51% cree que la clase media paga demasiado en impuestos y el 70% que los ricos pagan muy poco en impuestos. El 84% está orgullosos de ser estadounidense (91% en el caso de los hispanos). El 57% de los hombres y el 68% las mujeres creen que las cosas no van en dirección correcta en Estados Unidos.

El porcentaje de jóvenes de la generación del milenio que tiene mucha o bastante confianza en las instituciones es el siguiente: corporaciones (Corporate America): 20%; gobernadores: 21%; medios de comunicación: 21%; gobierno federal: 22%; religiones: 25%; Alcaldes: 26%; Sistema judicial: 27%; bancos: 29%; sindicatos: 31%; Universidades y Colleges: 51%; ejército: 55%.

Después de todos estos datos, lo extraño sería que los políticos de siempre no estén castigados. En EE.UU las cosas no funcionan como en España, donde el PP sigue como el partido más votado a pesar de todo el desastre.

Volviendo a España, parece que “Spain is so different”. Después de tantos recortes, de tantos casos de corrupción, después de los datos negativos -marcoeconómicos-, las huchas vacía… la ciudadanía sigue votando lo mismo y sigue apoyando a un modelo fracasado. Nadie lo entiende, los políticos y los politólogos tampoco, pero es así, por eso somos tan diferentes y excepcionales.

El miedo. Esa es la clave, un miedo suministrado a la sociedad a diario, por parte de algunos políticos y sus medios de comunicación. Las políticas llevadas a cabo en España han creado un estado de miedo, y así de conformismo, que afecta a la gran mayoría de la ciudadanía.

Por una parte, los votantes de los partidos “de toda la vida”, siguen apoyando al modelo fracasado por miedo al Cambio. Con una frase banal, absurda y sin sentido, que se ha convertido en casi una regla: Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. Tienen un miedo del otro y de que esto se vaya a peor.

Por otra parte, hay una gran parte que sigue apoyando a este modelo por miedo a perder lo poco que tiene y por conformismo. Con trabajos precarios, con tasa de paro alta -por ejemplo-, la gente “no quiere líos”. La gente se ha conformado con una falsa estabilidad, con una falsa esperanza de que los que nos llevaron a esta situación, algún día, piensen en mejorar la situación y hacer las cosas como se debe. La cosa que no pasa ni pasará, y se sabe. Por que todos estos votantes por miedo, ven cómo va cayendo más gente a su alrededor, cayendo de esta falsa estabilidad, cayendo en la desgracia de la crisis. Gente cayendo, que también pensaba que a ellos no les pasará lo mismo que a los que han visto caer antes. Un miedo por conformismo que se resume en un cobrade “es lo que hay”.

El triunfo de Trump y la situación española van casi en paralelo, con una sola diferencia: el tiempo. El “fenómeno” no tardará en trasladarse a España de forma más visible. Llegará cuando la gente se de cuenta de que sin un golpe sobre la mesa, nuestros políticos no se enterarán, ni cambiaran de rumbo. Este rumbo que se atascó en empobrecer más a los pobres y dárselo a los más ricos. Por eso, mucha gente no habla de una “Crisis”, más bien de un “Saqueo” con la excusa de estar en crisis: ¡es el neoliberalismo estúpido!

Y cierto, nuestros políticos o no se enteran, o no quieren enterarse o solo fingen que “todo va bien y el peligro es el otro” como si la ciudadanía no fuera lo suficiente madura para entender lo que está pasando.

Para entenderlo, basta con ver como se está tratando a la victoria de Trump en los medios y los debates políticos. En vez de analizar correctamente lo que pasó en EE.UU, el Por Qué y el Para Qué, nuestros políticos crearon falsos debates sobre ello. Siempre jugando al despiste y al escondite.

En vez de intentar entender lo que pasó en EE.UU e intentar evitar que pase en España -desde la extrema derecha-, se han dedicado a comparar a Podemos con Trump. Ese es su nivel de debate, análisis político, responsabilidad y auto-crítica.

Han llevado el nivel del debate político responsable a unos niveles realmente absurdos, alarmantes y que causan aún más frustración ciudadana con la Casta política. En vez de analizar políticamente y socialmente lo que mueve a la ciudadanía, la ansiedad del poder de algunos y su deseo de dañar al adversario político -Podemos-, les llevó a un estado de ridiculez y mediocridad sin precedentes.

Primero por que comparar entre Trump y Podemos es de lo más absurdo. Además, este mensaje ni va a calar entre sus propios votantes, que tarde o temprano, van a empezar a hacerse preguntas. Encima, los propios votantes de estos partidos saben que no se han hecho los deberes, a pesar de seguir votándoles por distintos motivos, viven en una sociedad y ven a diario a lo que están pasando sus compatriotas.

Por lo tanto, es solo cosa de tiempo para que sus votantes se suman al resto, para cambiar a este modelo que está perjudicando a todo el país -o casi-. Nadie cree que Podemos tenga algo en común con Trump, pero todos sabemos que la gente que votó a Trump, no lo hizo por gusto sino por disgusto y por hartazgo.

Llevar el debate serio a un falso debate, para sacar rédito político, solo deja en evidencia a quienes lideran esta campaña. Deja más visible a cómo toman a la ciudadanía por imbécil, sus propios votantes incluidos. Deja claro que aquí, los políticos no quieren asumir la responsabilidad del fracaso de un Sistema injusto que está golpeando salvajemente a gran parte de la población, a la más vulnerable. Dicho de otra manera, tampoco piensan solucionarlo ni cambiar de rumbo. Y las drogas pierden su efecto con el tiempo y de tanta suministración y baja calidad.

Escuchar cómo Albert Rivera culpa a los votantes de Trump, o cómo justifica esa victoria con que Trump ganó por “mentiroso”, es de risa y produce vergüenza ajena. Albert Rivera, este señor que juraba y perjuraba en sus campañas su “NO a Rajoy”, para luego pactar con él una vez obtuvo los votos. Albert Rivera no es el más indicado para tachar de mentiroso…. a NADIE.

Escuchar al fundador de Ciudadanos Arcadi Espada -en la misma tertulia- decir que “los votantes de Trump tienen un nivel de cultura sobre la política y sobre el mundo, inferior al nivel de los que votaron a Clinton“, deja bien claro que aquí nadie quiere asumir el fracaso, que aquí nadie quiere aceptar que este Sistema tiene los días contados.

A veces, uno piensa firmemente, que nuestros políticos, además de estar totalmente desconectados de la ciudadanía, viven un estado de negación de la realidad tremendo. O simplemente: nos toman por retrasados.

Y lo que es más preocupante: Si no logran entender correctamente la realidad y los fenómenos políticos ¿Cómo pretenden gobernar el país?¿Hasta cuándo van a seguir en este estado de negación y cuántas familias más tendrán que sufrir por sus políticas, para que lo entiendan y cambien de rumbo?

El culpable no es quien gana las elecciones, sino los que las perdieron estando en el mando. La culpa no es de quien vota castigando, sino de los que provocaron tanta frustración social. La culpa no es del populismo, sino del engaño y la demagogia. No es culpa de quien se indigna, sino de quien indigna. No es culpa de quien cae en la desgracia de la crisis, sino de quien no dejo más caminos que el camino hacia la caída. La culpa no es de Podemos, sino de los que no pudieron ofrecer a la gente la alternativa que propone Podemos. La culpa no es de quien protesta, sino de quien lleva a la gente a la desesperación, al cabreo y a manifestarse.

Es tiempo de dejar de buscar culpables imaginarios, de banalizar y ridiculizar a la vida pública -política-. Es tiempo de hacer política para la gente, y para ello, se necesita reconocer y afrontarse al fracaso de un Sistema que solo se está manteniendo con parches, manipulaciones y negaciones. Menos demagogia, menos engaño, menos cinismo, menos manipulación y menos mediocridad política y mediática.

Por que sino, llegará un día en que los ciudadanos obligarán a estos políticos a mirarse en el espejo. Eso sí, antes de romperlo de una vez por todas.

Esparroquí

Esparroquí

Pienso con mi Teclado, sin Filtros, con Criterios! Que se escapen estos pensamientos ¿Qué más da?! Quien siembra miseria, no es el que siempre recoge su cólera! Creador de Casos-Aislados.com

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