Cocacola en lucha: La historia de una lucha que aún no ha terminado

En Diciembre de 2013, el director General de Casbega “Coca Cola en Madrid”, envía una carta la plantilla como parte del equipo de integración de CCIP, emitida en medios informáticos o tablones públicos de la empresa, en dicha carta, el citado Director en nombre de ambas empresas, dice que la fusión e integración de Coca Cola Iberían Partners no va a tener efecto negativo para el empleo en Casbega. Ese mismo mes aparecen las primeras publicaciones con declaraciones de CCIP exponiendo la posible afectación de las plantas amenazadas por cierre, no aparece Fuenlabrada, es previsible al ser la fábrica más grande de España, a nadie se le pasaba por la imaginación cerrar la fábrica más grande con inversiones tecnología en I+D+I e importantes inversiones Logísticas e Industriales.

Un mes más tarde, en enero de 2014, CCIP presenta el ERE sorprendiendo a todos/as por las formas y ocultando la intención del cierre de Fuenlabrada en su totalidad,  habiendo manifestado un mes antes que no habría problema de estabilidad del empleo en Fuenlabrada-Madrid, esas son las formas y engaños de los accionistas de CCIP, personas de no fiar para los Trabajadores ante una fusión como la actual de CCEP según las actuaciones que hemos vivido en España. Todo ello con la única intención de abaratar, deslocalizar y precarizar los costes de la masa social de los embotelladores para compensar los extra-costes que supone la reorganización y concentración accionarial a través de canje de acciones de los embotelladores, con la complicidad absoluta de Coca Cola, sin ningún tipo de respeto hacia sus trabajadores, muchos de ellos con 30/40 años de vida dedicada a la empresa y a los beneficios empresariales, se  despide a los trabajadores sin escrúpulos y enviándoles a la calle y al desamparo social.

Esa certeza es una realidad tan macabra y dañina que en marzo de 2014, CCIP publica en la prensa que tiene 1.800 voluntarios para realizar el ERE con personal y adscripciones voluntarias y que no iba a realizar despidos Forzosos, y  avalado por Coca Cola, en la prensa Española lo llamaron “ZERO DESPIDOS”, inundaron los periódicos y medios de comunicación anunciando que no habría despidos obligatorios, sin embargo, el día 1 de abril de 2014 CCIP despide a  todos los trabajadores de Fuenlabrada que no habían firmado su despido voluntario, ¿dónde quedó? el compromiso de “ZERO-DESPIDOS” de CCIP y de Coca Cola. Nuevamente se vuelve a comprobar la estrategia y la mente retorcida de CCIP con los trabajadores/as despedidos forzosos, todos ellos de Fuenlabrada, propiciándoles un castigo localizado por defender los puestos de trabajo, sus derechos y su vida dedicada a la empresa y a la marca.

Hasta ese momento los trabajadores recibían  mensajes de que Coca Cola no avalaba estas actuaciones del embotellador, hasta el Presidente en España, Marcos de Quinto así lo trasladaba personalmente y a través de declaraciones en prensa, pero después de los despidos y la campaña de zero-despidos, quedó claro que la marca avalaba toda estrategia del embotellador, que era tan responsable como el embotellador, avalaba sus malas formas en contra de unos trabajadores que daban su vida por la empresa y la marca, vínculos que nunca se deben romper.

Se hacía daño  intencionado por el mero hecho de luchar y protestar por recuperar sus puestos de trabajo, con una nefasta decisión y gestión empresarial, una falsa justificación organizativa circular que hacía incrementar los problemas logísticos, falta de referencias en el mercado, caída de la imagen y calidad de los productos,  un desprestigio que solo Coca Cola es responsable por su  aval y nefasta gestión del ERE.

Coca Cola engañaba a los ciudadanos y la sociedad Española en general, se enfrentaba y despreciaba a las Instituciones que pretendían ayudar y colaborar en resolver el ERE y su impacto tan negativo, tanto para la empresa como para trabajadores.

Hay que exponer que Sol Daurella no ha sido la única responsable de esta nefasta gestión del ERE, existían asesores que intentaron reconducir aún a tiempo esta decisión tan negativa adoptada por CCIP, lo intento el sindicato CCOO, asesores contratados por la empresa y cargos políticos, pero se daba al traste una y otra vez con la intención de minimizar el impacto social y la destrucción del empleo que suponía  el cierre de Fuenlabrada, todos los esfuerzos eran imposibles por la prepotencia de los dirigentes de CCIP.

Fuenlabrada y los trabajadores/as no tenían opciones en las bolsa de recolocaciones, eran los últimos a tener alguna opción muy remota, la rebaja de salarios ofrecido por la empresa con la recolocación geográfica era otro maltrato para los Trabajadores, no se garantizaba trabajo para la plantilla de Fuenlabrada, pues tenían preferencia en la recolocación los trabajadores más cercanos por el cierre de otras fabricas, eso condenaba a los trabajadores de Fuenlabrada en todos los casos al despido.

El cierre total de la fábrica de Fuenlabrada solo obedecía a un objetivo, eliminarlos por ser trabajadores caros desde el punto de vista empresarial, ello se demuestra con actuaciones como la contratación de temporales que realizó CCIP en el año 2014, la empresa contrato más de 300 trabajadores temporales para las fabricas de Producción, cifra que superaba con creces a la de los despedidos de forma obligatoria en Fuenlabrada, por todo ello, y por muchas más cuestiones de las que nos tiraríamos horas exponiendo, el ERE de Coca Cola se convierte en un conflicto enquistado en España, por culpa de la marca y accionistas del embotellador, pero también por gestores irresponsables como el Sr. RUFART,  que llego a afirmar cuando el ERE estaba ya en fase judicial que, “MADRID O MI CABEZA”, este responsable se negaba a dar cumplimiento a la sentencia de la Audiencia Nacional que condeno a las empresas a readmitir a los Trabajadores en las mismas condiciones que tenían antes del despido, una sentencia de ejecución provisional.

CCIP tuvo la oportunidad de terminar en ese momento con el conflicto judicial existente, puesto que había sido favorable a los trabajadores, solo los dirigentes de la compañía eran responsables de alargar un proceso judicial, las partes podían recurrir pero la sentencia obligaba a la empresa a cumplir provisionalmente con la readmisión de los trabajadores en la fábrica de Fuenlabrada, CCIP se niega y prefiere no dar cumplimiento a esa resolución judicial,  no pagar salarios y recurrir a instancias superiores, un completo error, el conflicto ya estaba difundido socialmente, algunos dirigentes y su torpeza hicieron que este conflicto haya tenido consecuencias negativas para todos, para la empresa y trabajadores, también para la propia marca Coca Cola, que debía haber intervenido a tiempo, reabrir Fuenlabrada provisionalmente hasta la llegada en firme del Recurso de Casación.

Haberse reunido y dialogado con la Representación Legal de los Trabajadores para buscar cauces y alternativas mientras se dictase el recurso de casación por el Tribunal Supremo,  buscar salidas reales para ambas partes y con estabilidad del empleo para los despedidos.

Lo pedían políticos, instituciones, asesores y la sociedad en General cansada de un ERE que empañaba la imagen de una cuidad, se descubría la falsa imagen de felicidad de la marca, la prepotencia y falta de capacidad de diálogo por CCIP propicia que aun hoy exista un conflicto en Madrid y en España con sentencia a favor de los Trabajadores, una sentencia que dictamina que los trabajadores deben ser readmitidos en las mismas condiciones que tenias antes del despido.

La empresa aún no ha cumplido dicha sentencia como bien saben ustedes, Fuenlabrada y los trabajadores han sido readmitidos con otras condiciones, en un centro Logístico y no Productivo, es un centro Logístico fantasma y con formas de trabajar completamente rudimentarias y `precarias como hace 40 años, sin dar cumplimiento al proyecto presentado ante la justicia Española, un falso proyecto que se convierte en un fraude de ley y una posible estafa procesal.

Un centro virtual  de excelencia de I+D+I de Innovación y con soporte estratégico para el resto de fabricas, un argumento tan falso como todos los argumentos que han esgrimido durante todo este ERE, proyecto que a día de hoy quieren modificar a través del artículo 41 del ET para recortar los derechos de dicha sentencia firme favorable a los Trabajadores, buscando la permisibilidad de la justicia, es por ello que el conflicto sigue latente tanto laboralmente como judicialmente.

Ahora pasamos a relatar el conflicto de Madrid, como ha sido, lo duro que ha sido, como hemos luchado, protestado y combatido estas medidas empresariales, negativas e impropias de unos empresarios tras la imagen de Coca Cola en Europa y en una Europa de derechos y de democracia.

Relatamos un breve resumen del conflicto, como se ha combatido y luchado, con la intención de que pueda ser de utilidad en el caso de que la fusión/integración de las embotelladores en Europa y que pueda conllevar idénticas actuaciones negativas para los trabajadores tras esta nueva fusión de CCEP.

EL CONFLICTO

En Diciembre de 2013 los trabajadores de Madrid realizaron una concentración en la puerta del centro de trabajo en apoyo solidario de los compañeros/as de las fábricas que se anunciaban sus cierres en la prensa.

El 22 de enero de 2014, por la mañana el Comité Intercentros de la embotelladora Casbega firmo el Convenio Colectivo con la empresa, a lo largo de un mes aproximado de negociación del Convenio Colectivo la empresa oculto y negó los rumores y medidas que después se aplicaron contra los trabajadores, hubo una intencionalidad de ocultar los despidos y el cierre de la fábrica de Fuenlabrada en particular.

El mismo día 22 de enero 2014, por la tarde a las 18:00 horas se comunica oficialmente el cierre total de Fuenlabrada y por tanto los despidos de todos los trabajadores que no acepten las propuestas realizadas por CCIP, desde ese mismo momento la empresa quedo claro que el cierre era innegociable, solo se podía negociar las cuantías económicas de los despidos, no existía posibilidad de recolocación de los trabajadores de Fuenlabrada y les llevaba al despido, la precariedad y exclusión social.

El 31 de enero de 2014, Fuenlabrada con todos sus trabajadores se declaran en huelga indefinida por la agresión de CCIP, por las formas y la falta de confianza en la empresa. La huelga es un éxito sin contemplaciones, esta huelga es apoyada por el otro centro de Madrid “Las Mercedes” con gran intensidad hasta la fecha de los despidos.

El periodo de negociación del ERE termina sin acuerdo debido al cierre firme de las fábricas contra un futuro que exigían los trabajadores y familias que todos los días se agolpaban masivamente en la puerta de los hoteles.

Los Representantes y los Trabajadores marcaron una estrategia que consistía en quien quisiera firmar los despidos tenía que mirar a la cara a 300 familias todos los días en la puerta de los hoteles de negociación a su salida, que sindicatos se hacían cómplices de dichos despidos con su firma y aprobación, mirar a esas familias a los ojos y dar explicaciones por el cierre de su fábrica, por que se despide a los Trabajadores de una empresa que no tiene problemas económicos, llevándolos al desempleo y a la exclusión social en nuestro País, no hace falta que les relate a ustedes los altos porcentajes de paro que tiene España, es sobradamente conocido, por la culpa de las reformas laborales de los grandes partidos políticos como el PP.

Si acuerdo en la negociación, CCIP puso en marcha el periodo de adscripción voluntaria para sacar el ERE adelante como se ha descrito anteriormente, manifestando que se haría con ZERO-DESPIDOS, consiguen 1.800 voluntarios, todos pensábamos que se veía una luz ante una gestión tan nefasta, pero lo peor estaba por llegar…….

El 1 de abril de 2014, CCIP obviando tener 1.800 personas para realizar el ERE sin despidos forzosos, ejecuta el despido obligatorio de los trabajadores de Fuenlabrada, 236 trabajadores fueron despedidos por luchar y defender su puesto de trabajo.

Comienza el conflicto social, en ese momento terminan los piquetes informativos de la huelga y del conflicto laboral, en ese momento se pone en marcha el conflicto social, con unas herramientas y medidas útiles para un periodo diferente, los trabajadores estaban fuera de la empresa y no se les autorizaba la entrada.

El conflicto social debía tener una herramienta solida, la huelga quedo sin función  real, el centro ya estaba paralizado por el propio cierre de la empresa y los despidos.

Ahí nace el BOIKOT a la marca y sus productos, una herramienta extrema “si”, pero necesaria a la vista de las actuaciones de la empresa, engañaba, despedía y maltrataba a su plantilla,  nace el conflicto social con el colectivo de trabajadores y sus familias componiendo entre todos @CocaColaenlucha.

Comienza la instalación del Campamento a la puerta de la fábrica, se realiza asambleas todos los días, todos los días se realizaban equipos de trabajo con distintas funciones, repartos de panfletos en Universidades, bocas de metro, centros comerciales, aeropuertos, etc, se repartían de 30.000 a 40.000 panfletos en dos tres días para dar a conocer y difundir nuestro conflicto, informando de lo que Coca Cola y CCIP estaban realizando en Madrid, la destrucción de empleo y la destrucción de su industria.

Ese trabajo empezaba a dar sus frutos, y el veto que existía por parte de la multinacional y los embotelladores en las TV y el la prensa comenzaba a ser un problema para empresa, con inversiones constantes sin fruto alguno. La sociedad y la ciudadanía se iba enterando de lo sucedido y como estaba actuando CCIP con los trabajadores con independencia de ese veto publicitario.

Otra de las medidas mediáticas de difusión para dar a conocer el conflicto socialmente, fue la presencia permanente de acudir a los eventos deportivos de gran difusión como partidos de futbol, los trabajadores de Coca Cola en Madrid se concentraban todas las semanas a las puertas de los estadios de futbol buscando apoyo social, con el objetivo de que fuera la sociedad quien juzgara y se convirtiera en juez y parte de la actuación poco responsable de Coca Cola en contra de los derechos de los trabajadores. Los trabajadores se concentraban en los partidos del “Master Arena”, fueron a Lisboa a la final de la Champiñón para difundir el conflicto.

Se visitaba las puertas de los teatros,  las puertas de los cines y durante tres años se ha visitado los premios Goya en Madrid, concentrándonos y pidiendo solidaridad de profesionales de la cultura entre otros.

Comienza la búsqueda activa del apoyo de la ciudadanía a través del BOIKOT, comienza la búsqueda del apoyo político en general, no solo de los políticos de Madrid, un apoyo activo desde los ayuntamientos e instituciones, buscando mociones en los ayuntamientos y mociones en asambleas de las Comunidades Autónomas en contra de las medidas del ERE de CCIP y de Coca Cola.

La sociedad se preguntaba como una empresa con tantos beneficios y vendiendo constantemente a través de la publicidad, felicidad y responsabilidad social, se atrevía alardear de dinero para ejecutar su ERE, maltratar a sus trabajadores de más de 30 y 40 años de vida dedicada a su empresa.  La sociedad comenzó a apoyar de manera activa en Madrid.  Cada vez estaba más de nuestro lado la balanza de lucha mediática, a Coca Cola no le daba resultado la inversión que realizaba en vender su ERE y la constante finalización del mismo, la sociedad comprobaba como una y otra vez durante todo el 2014, los trabajadores se manifestaban por toda la ciudad de Madrid hasta tres veces al día en algunas ocasiones, el dinero de la multinacional no servía para su objetivo, cada vez más ciudadanía de Madrid estaba informada con el boca a boca y a través de las redes sociales de la situación de los trabajadores y de la manipulación de CCIP con los medios de comunicación, la batalla mediática la ganaban los Trabajadores.

A las movilizaciones se sumo una campaña semanal de “Treding Topic” en las redes, los trabajadores, familiares y apoyos de colectivos solo era necesario iniciar el lanzamiento en las redes,  con una sociedad informada a través de dichas redes y con muchísimos políticos, colectivos e instituciones a nuestro lado, las redes por si mismas se alimentaban y retroalimentaban todas las semanas, con una feroz actividad en contra la multinacional, se ganaba y consolidaba otra batalla de los trabajadores en 2014.

Tras el fallo de la Audiencia Nacional declarando la nulidad de los despidos de 821 trabajadores, no solo de los despedidos de Fuenlabrada, comienza otra batalla judicial en paralelo a la social, era incomprensible que la multinacional y el embotellador no diera cumplimiento a una sentencia provisional de de ejecución y readmitir a los trabajadores despedidos.

En el caso de Fuenlabrada era factible la readmisión, puesto que no había sido desmantelada como pretendía la empresa, la empresa sigue sin cumplir la sentencia, no paga los salarios de los despidos que se habían anulado por la sentencia, lo que produce más sorpresa y escándalo social de la sociedad y en particular la de Madrid, ello conlleva más apoyo social, más medidas y actuaciones políticas y sociales de todo tipo en apoyo de los trabajadores y sus familias.

En otoño de 2014 los trabajadores de Coca Cola en Fuenlabrada continuaron con la intensificación del conflicto y resistiendo los intentos de CCIP de  desmantelar la  fabrica para no tener que readmitir a los trabajadores en una fábrica de Producción como dictaba la sentencia.

La empresa comenzó a lanzar mensajes de reabrir el centro como un centro Logístico, se estaba ante un nuevo engaño a los trabajadores y a la justicia, con el único fin de terminar con el largo conflicto que tanto daño les está ocasionando por la mala gestión del ERE.

Cuando se hizo público este nuevo engaño, la sociedad de Madrid se volcó con los trabajadores aún más por los atropellos de la embotelladora, lo que llevaba a la embotelladora CCIP a tener que afrontar con más inversión esta nefasta gestión del ERE, también se vio obligada a esfuerzos constantes en materia de más asesores,  pero todos ellos sin autorización para resolver la línea roja del conflicto, cumplir la sentencia y que Fuenlabrada volviese a la producción. La RLT de Madrid propone abrir un centro Mixto”, esa fue la oferta de los trabajadores durante todo el conflicto, una solución para todas las partes, un centro mixto y productivo con el mantenimiento del empleo para los afectados por la sentencia de readmisión. Una oferta que parecía una solución para todas las partes y terminar el conflicto, pero una vez más el Sr. Rufart anulaba cualquier posibilidad de dialogo y solución al conflicto, remitiéndonos a los recursos judiciales y una continuidad judicial que posteriormente nos achacaban a los trabajadores.

Continuamos con manifestaciones, movilizaciones, actos públicos tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación, con muchísimas incidencias en el mercado y en la imagen por culpa del embotellador CCIP, en enero/febrero de 2015 la justicia volvió a decir a la empresa que tenía que readmitir a los trabajadores y comenzar a pagarles los salarios que les debía, bajo advertencia de un desacato judicial. El embotellador CCIP solo cumplió la parte, comenzar por fin a pagar los salarios pero se seguía negando a incorporar a los trabajadores a su centro de trabajo, CCIP seguía apostando por la continuidad del conflicto.

En abril de 2015, el Tribunal Supremo dicta su fallo tras el recurso que plateo la empresa, y de nuevo fue favorable a los trabajadores, dicto readmisión en Fuenlabrada en las mismas condiciones que tenían antes del despido.

La locura de CCIP y Coca Cola de seguir avalando esta nefasta gestión del ERE, dieron con una nueva negativa del embotellador a cumplir una sentencia firme del alto tribunal español, la empresa se negó de nuevo a cumplir la sentencia y volvió a apostar por más conflicto y resistencia judicial, pensando que el desgaste de los trabajadores daría al traste con la intención de estos de incorporarse a su centro de trabajo. Se acercaban nuevos intermediarios para hablar de salida económicas o abrir  como centro Logístico, pero nada de cumplir la sentencia del alto tribunal.

Lo que no sabía Coca Cola y su embotellador era que ya no era cuestión de dinero, una ciudad llevaban en volandas a 236 trabajadores y sus familias hacia una victoria obrera y en la consolidación de una sentencia firme del alto tribunal, que hace 20 años no se daba en la sociedad español, tanto dinero y asesores de CCIP para no ver esa situación, se arrollaba en las calles, en los medios de comunicación, en las redes  socialmente, la ciudadanía de Madrid, colectivos, sindicato de CCOO y políticos tenían un empeño, abrir Fuenlabrada e incorporar a sus 236 Espartanos como les llamaba la sociedad de Madrid.

El 7 de septiembre es festivo y de alegría para los trabajadores y sus familiares, colectivos y políticos de Madrid se agolparon en las puertas de la  fábrica de Fuenlabrada, los primeros 84 trabajadores entraron a su centro detrabajo, la justicia española obligo al embotellador a abrir Fuenlabrada, día de celebración, lloros de alegría, una entrada triunfal de la clase obrera. La empresa todavía jugaba con la justicia española y 130 trabajadores aproximadamente faltaban por incorporarse, un último intento de CCIP con engaños y artimañas para conseguir que la justicia dictase que los 130 restantes fueran despedidos al abrir como centro Logístico, intentado justificar que no existía producción, la justicia dicta que todos los trabajadores tienen que ser incorporados con o sin producción.

En octubre de 2015 casi dos años después, los 236 trabajadores están dentro de su centro de trabajo readmitidos y cobrando su salario, ¿de qué ha servido esto a Coca Cola y al embotellador?. Esto es lo que querían los trabajadores y lo que dicto la justicia en 2014.

A día de hoy algunos trabajadores se han jubilado, pero 180 trabajadores resisten en Fuenlabrada, solo CCIP y ahora CCEP serán responsables a las puertas de una nueva fusión en Europa que Madrid siga en conflicto, con apoyo social y más conflicto judicial  ante el Constitucional y Estrasburgo, lo que nos llevaría a un conflicto de años, pero pudiéndose extender en Europa como consecuencia de la reorganización de CEEP, no lo deseamos, pero CCEP deberá decidir si da cumplimiento a la sentencia, con dialogo o por vía judicial, o apuesta por un conflicto de años.

En la actualidad y con un informe favorable de la Inspección de Trabajo de Madrid que recoge que no tenemos contenido de trabajo efectivo tras esa readmisión, y pendientes del recurso de casación ante el Tribunal Supremo, el embotellador Iberían Partners lleva también a CCEP  hacia la deriva de la justicia penal por resistencia a cumplir la sentencia, fraude de ley y estafa procesal de la sentencia y auto. El artículo 24 de la Constitución Española no se cumple, ese artículo dice que debe haber tutela judicial efectiva para las personas que han obtenido una sentencia favorable.

Un ejemplo de la negligencia que consiente nuestra justicia, es el silencio administrativo o actuaciones a lo Pilatos de la Audiencia Nacional y Tribunal Supremo, ejemplo, la empresa está ejecutando el artículo 41 del ET cuando existe sentencia firme de readmisión en las mismas condiciones que tenían los Trabajadores antes del despido, hecho este que no se está produciendo, sin embargo, la empresa ejecuta estas modificaciones conociendo la justicia a través de un informe de la Inspección de Trabajo lo que la RLT ha denunciado, hay un consentimiento de la justicia a seguir dejando que Coca Cola Euro Partners siga actuando en contra de sentencia y con hechos consumados, de esta forma, los problemas de salud y psicosociales van en aumento, no solo esta empeorando la salud de los Trabajadores, también las de sus familiares, que casi tres años después y con sentencia firme observan como la empresa se salta la justicia, sentencia y marco laboral a su antojo.

Hoy Coca Cola Europa Partners tiene a los trabajadores de Fuenlabrada al margen del resto de la organización y sin cumplir con la sentencia, pero seguiremos luchando y peleando hasta  el final, hasta que se cumpla con la justicia dictada, pero hoy, hay que tejer la unidad entre los Trabajadores/as de CCEP en Europa para afrontar todos juntos una solución a la nueva reorganización dentro de Europa, con el apoyo de Grupos Políticos de Izquierda, colectivos, sindicatos y con una sociedad que muestre su repulsa a empresas que despiden y se niegan a cumplir las sentencias.

“NI UN PASPO ATRAS”
“Que viva la lucha de la clase obrera”

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