Vistalegre: Unidad Sí, más cierres en falso No

Quedan horas para conocer los resultados de las votaciones de Vistalegre. Pero, las y los que me conocen, saben que mis opiniones no suelen depender de agendas, ni de la lluvia.

Podemos ha llegado a Vistalegre tras haberse mutilado, no solo durante estas semanas, sino durante muchos meses. Lo que pasa es que antes, sangraba en silencio, un maldito “Silencio Responsable”.

La Crisis de Podemos -y sí que es una Crisis- estalló muchos meses antes, desde los medios se jaleaba con ella. Pero no es lo más importante, si pasamos de Complejos, le dramático es que se ha cerrado en falso. Con morfina pero el dolor seguía igual, el sufrimiento de las bases, de los votantes y de los cargos siguió igual… en silencio. Se intentó con la negación, la suavización con besos y abrazos, con frases hechas para fingir que no pasaba nada. Pero si creo en algo, a parte de los hechos, las miradas reflejaban el dolor profundo, las palabras dejaban de ser convincentes cada vez más. Maldito orgullo.

Y pasaron los meses, se hizo el silencio pero el dolor ahí estaba, todos disimulábamos. Mucha gente no entendía lo que pasaba, las bases parecían como una gallina sin cabeza, totalmente desorientadas, como si estuvieran… fuera del tablero. Durante este “silencio responsable” algunos seguían apretando las heridas y abriendo otras, aprovechando del silencio, quizá por mala interpretación. Se siguió torturando a un cuerpo que sufría en silencio. Y todo estalló…

Todos estos meses de silencio se convirtieron en un grito desde abajo, un grito de dolor, de indignación, un grito de: Basta, así no. Es el fuerte grito que llevábamos escuchando todas estas semanas, el grito responsable que se podía evitar. Era un grito de dolor y que al mismo provocaba aún más dolor. Quien apretaba las heridas y abusaba de aquel cuerpo en silencio, al oír el grito se asustó, se puso nervioso y empezó a perder el control de lo que hace y dice, era más cómodo torturar sin gritos. Es ahí cuando se cometieron más errores y es cuando el que abusaba vio a su verdadera cara en el espejo, quizá con más nitidez por primera vez.

Las caras del primer día de Vistalegre lo desvelaron todo, lo han dicho todo… el silencio cambió de bando y quizá el dolor también.

El palacio se convirtió en una opera donde sonaba una y otra vez el mismo grito: “Unidad, unidad, unidad” al mismo tiempo que ciertas intervenciones. La militancia ya no soportaba más división, ni más movidas que eran totalmente innecesarias. Una cosa es un debate sano de ideas y proyectos, otra es recurrir al todo vale pisando lo básico que identifica a Podemos. echando abajo gran parte de lo que hizo Podemos en un intento de fabricarse un discurso político. Ahora bien, las corrientes han escuchado el llamamiento de las bases, la pregunta es si han sentido y entendido las vibraciones del grito.

Cualquiera en Podemos hubiera gritado lo mismo, estuviera en el Palacio o no. Nadie querrá un Podemos desunido, la unidad es nuestra única salida, encima todos hemos gritado hasta la ansiedad: “El pueblo unido, jamás será vencido”.

¿Unidad a cualquier precio?¿Unidad o más morfina? Porque la verdadera unidad tiene sus bases y su regla de oro es: la confianza. Y ésta, ha llegado a Vistalegra tocada -al menos la mía-.

Podemos ha llegado a Vistalegre arrastrando guerras internas, batallas sin sentido y tolerancias sin límites. La unidad no significa la calma, ni se va a conseguir con más morfina. Ésta vez, no caben cierres en falso, hay que resolver a los problemas con valentía, debatir sobre las discrepancias y poner lineas rojas para no volver a cometer los mismos errores, ni volver a ver las mismas prácticas vergonzantes, ni tener a la gente en un sin vivir. Recordad compañeras y compañeros representantes lo que les decíamos hasta hace poco: “No son la solución, son parte del problema”.

Antes de remar junto, porque no hay otra forma para seguir adelante, hay que hacer una autocrítica -hablo de todos-. Será necesario llegar a acuerdos y poner -o recordar- las reglas básicas ya escritas. Y en este acuerdo -o sin él- hay que depurar responsabilidades caiga quien caiga, siempre, conforme al código ético escrito negro sobre blanco y las reglas democráticas.

Podemos siempre ha intentado ser ejemplar, muchas veces con sacrificios, y debe seguir así con contundencia. Para poder seguir hay que obtener compromisos claros de que ciertas cosas no se volverán a ver, hay que bajar los egos y pedir disculpas a quien corresponda. Hay que recuperar la confianza con hechos y de paso a nuestra imagen que quedó tocada. Hay que perdonar a lo que se puede perdonar y castigar a lo que merece y necesita castigo. La confianza se puede recuperar con hechos, haciendo justicia y sobre todo saltando la barrera de los egos. Y que no se vuelva a tratar a la gente como seres inferiores, por ser de la base, por ser de abajo, por no salir en la foto o pensando ser más preparado. Antes de descalificar una opinión, hay que entenderla, analizar y rebatirla con argumentos, desde el compañerismo. Nadie está salvo de cometer errores, pero rectificar y asumir es de sabios.

Podemos no puede seguir navegando en aguas revueltas, ni nadar en aguas turbias.

Me opongo a cualquier pugra (va por ti Inda) o arbitrariedad. Eso sí, no sé cómo puedo defender a la justicia o exigirla a otros, tras haber permitido injusticias. Ni sé si estoy dispuesto a defender a la democracia o exigirla al resto, tras haber permitido que prácticas antidemocráticas pasen sin responsabilidad política.

Unidad sí, pero sobre bases sólidas para seguir mejor y más rápido. En mi opinión, es el único camino para ganar un país, es la única forma para seguir remando juntas y juntos sin que el barco vuelque…. vete tú a saber dentro de cuánto tiempo.

Dicho todo esto, gane quien gane, tendrá mi apoyo desde la unidad para recuperar a Podemos, para recuperar a mi confianza.

¡Sí se puede!

Esparroquí

Esparroquí

Pienso con mi Teclado, sin Filtros, con Criterios! Que se escapen estos pensamientos ¿Qué más da?! Quien siembra miseria, no es el que siempre recoge su cólera!

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