Un Presidente del Tribunal de la Audiencia Nacional… judicialmente impertinente

Ahora ya que ha pasado el ruido y las polémicas sobre la declaración de Mariano Rajoy en la Audiencia Nacional por el Caso Gürtel, será bueno volver a escuchar su declaración para analizarla más detenidamente.

En aquella sala del tribunal que todos conocemos perfectamente, donde llevan desfilando muchos cargos y miembros del Partido Popular por el Caso Gürtel -entre otros-, aparece un señor con pasos rápidos corriendo hacia una silla situada entre los jueces y los abogados defensores. Una mesa que el Presidente del Tribunal insistió en que tenga la misma altura de la de los jueces, los letrados y los fiscales. Pero no, no hubo trato de favor a Mariano Rajoy.

Mariano Rajoy, además de ser el primer Presidente de Gobierno en funciones que declara en un juicio, es el primero en sentarse al mismo nivel de los órganos que constituyen a un tribunal. Y es así como el Presidente del Tribunal, que en teoría debe velar sobre el cumplimiento de las leyes, de la justicia y que seamos iguales ante la ley, vulneró la propia ley.

Sí, el Presidente del Tribunal de la Audiencia Nacional, reservando este sitio alto para Mariano Rajoy, vulneró el artículo 187 de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial que estipula lo siguiente:

1. En audiencia pública, reuniones del Tribunal y actos solemnes judiciales, los Jueces, Magistrados, Fiscales, Secretarios, Abogados y Procuradores usarán toga y, en su caso, placa y medalla de acuerdo con su rango. 2. Asimismo, todos ellos, en estrados, se sentarán a la misma altura.

“Hasta que yo sepa”… un Testigo como lo era Mariano Rajoy no aparece en este artículo y por lo tanto, no puede sentarse a la misma altura que “Los Jueces, Magistrados, Fiscales, Secretarios, Abogados y Procuradores”. Beneficiarle de este Privilegio solo forma parte de las infinitas injerencias del Partido Popular en la Justicia española o como mínimo, la vulnerabilidad y la complicidad de algunos jueces con la Organización Criminal del Partido Popular.

Hablan de “respeto”, de “imagen institucional” ¿Qué respeto y qué imagen?¿Dónde estaban ese respeto y esa imagen cuando trincaban un día sí y otro también a las arcas públicas?¿Un juez vulnerando la ley?¿Estaremos hablan de Prevaricación?¿Somos realmente iguales ante la ley?¿Qué responderá el Presidente del Tribunal si mañana el resto de acusados y testigos le pidan sentarse en el mismo sitio que Mariano Rajoy, y por cierto, también Pio Garcia-Escudero?

Algunos -malpensados- dijeron que se le colocó ahí para evitar que salga con los acusados de la Gürtel como fondo de pantalla si se sienta en la mesa destinada al resto de los mortales. Pero no… no era ese el objetivo principal, por una simple razón: Los acusados ni estaban en la sala, alguien les hizo desaparecer de la foto. ¿Qué pasó con los acusados?¿Porqué no asistieron?¿Alguien se les pidió o era por voluntad propia?¿Cómo se puede entender que los acusados que señalaban a Rajoy y a todo Dios en el PP, faltasen mirarle a la cara al propio Rajoy?¿Alguien les hizo desaparecer para que no le perturbasen y meta la pata?

Pero entonces: ¿Cuál era el motivo de la posición brindada a Rajoy?

Colocando a Mariano Rajoy en ésta posición, además de ser un flagrante trato de favor y vulneración de la ley, era para que no se le note demasiado su “Tic”. De hecho, el Presidente del Tribunal advirtió a los asistentes a la vista que no podrán tomar fotos, ni vídeos y que solo los vídeos oficiales podrán emitirse fuera de la sala.

Como bien se sabe, a Mariano Rajoy le guiña el ojo izquierdo cada vez que cuenta alguna mentira. En aquella posición, su cabeza tenía que girar un poco a la izquierda para responder a los letrados de la acusación. Esto implica que el ojo izquierdo no se le note cuando “le delata” y queda lejos del alcance de las cámaras que grababan.

Pero se calcularon mal los ángulos y el ojo izquierdo de Mariano Rajoy casi se salía de su órbita de tanto mentir. Su ojo izquierdo le delató sobre todo cuando se le preguntó sobre la existencia de una Caja B en el PP y cuando se le preguntó sobre si cobró sobresueldos del PP. Parece ficción, pero las cosas son lo que son y tras varios intentos para evitar la declaración de Rajoy, incluso intentaron echar abajo todo el juicio de la Gürtel, no tuvieron más remedio que aceptar el destino, pero intentaron conseguir una puesta en escena para limitar daños… casi funcionó.

El trato de favor a Mariano Rajoy era insultante, incluso empezó mucho antes. El propio Presidente del Tribunal, el señor Ángel Hurtado, era el que se opuso a la citación de Mariano Rajoy. Era el mismo que permitió que éste entre por la puerta de atrás -del garaje de la Audiencia Nacional- y no como suelen entrar el resto de los ciudadanos españoles. También tenía pensado recibir al Testigo en la puerta de la Audiencia Nacional. Y no seáis malpensados… no hubo trato de favor. El Presidente del Tribunal, Ángel Hurtado, es el mismo juez conservador que considera “secundario” el papel del PP en Gürtel, el mismo que redactará la sentencia sobre la Caja B del Partido Popular.

Pero la desfachatez no paró en estos detalles bastante pertinentes. Si no que el Presidente del Tribunal se ha ido aún más lejos; desde el comienzo de la sesión no paraba de interrumpir a los abogados de la acusación evitando así que pudiesen hacer su trabajo, interrogar al Testigo como se debe, desarrollar sus argumentos, razonamientos y de hecho sus preguntas.

Para el señor Ángel Hurtado, todas las preguntas eran “impertinentes”, salvo algunas cosas. Estas interrupciones indignaron a los abogados que no paraban de anunciar su protesta, el Presidente del Tribunal respondía con un “se ha tomado nota” con un tono de “como si me importase”, casi chulesco. Otro abogado se indignó tanto que dijo claramente al Presidente del Tribunal que con estas interrupciones, no dejaba que los abogados pongan a la vista las contradicciones del Testigo, Mariano Rajoy.

En una ocasión, el señor Ángel Hurtado, incluso puso lineas rojas al abogado de el señor Piñas y sin siquiera empezar su intervención.  A Mariano Rajoy se le notaba nervioso, pero al Presidente del Tribunal todavía más.

Además de presionar a los abogados con prisas evitando permitirles tomar su tiempo para hacer y desarrollar sus preguntas, en algunas ocasiones incluso llegó a responder en lugar del Testigo, dando por respondidas algunas preguntas.

También, el Presidente del Tribunal no dudaba en cortar al propio Testigo, dando por respondidas las preguntas con un “no sé, no me consta…”. Daba la impresión -es una evidencia de hecho- de que, no dejando extender a Mariano Rajoy, querría evitar a que el Testigo se líe y mete la pata entrando en contradicciones.

La pregunta ahora es si el Presidente del Tribunal actuaba como Abogado de Mariano Rajoy de “oficio” o por “encargo”. Porque montar tal espectáculo bochornoso, no hace más que desprestigiar a la Justicia… o lo que queda de ella y de su credibilidad.

Todo se sabrá con el tiempo…

Esparroquí

Esparroquí

Pienso con mi Teclado, sin Filtros, con Criterios! Que se escapen estos pensamientos ¿Qué más da?! Quien siembra miseria, no es el que siempre recoge su cólera!

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