Los que nunca se fueron

Tiempos difíciles para la sinceridad y para entregar nuestra palabra como un valor añadido a nuestro talante justo y plagado de honradez. Quién en estos tiempos no ha pensado, carajo si hubiera aceptado tal o cual trato, ahora mi familia no estaría pasándolo tan mal, con una hipoteca que pagar, un coche de más de 15 años, y unos “ahorros” casi inexistentes, para el “por si acaso”. Sí, esos mismos que hace pocos años estaban destinados, “para las vacaciones en Benidorm”.

Trúhanes, pícaros, charlatanes, sinvergüenzas…qué sé yo. España se mueve sobre las ruedas de su propia historia, desde los peores piratas a los reyes más desalmados y ambiciosos. Siempre repetimos, nunca logramos aprobar esa asignatura pendiente: cultura, civismo, solidaridad… Y la más difícil “patriotismo” que ella sola necesita de un comentario exhaustivo y más o menos extenso.

¿Qué puedo contar que ya no se haya dicho millones de veces? La historia del tuerto Rey de los ciegos, la del pastor y los borregos, etc. etc…

¿Alguien se pregunta porque Franco le dio carta blanca a Hitler para “probar” sus nuevos juguetitos sobre Guernica? Demasiados  pensaran… es que era un “bastión” de los rojos armados hasta los dientes y que amenazaban el “Lanzamiento Nacional”. Pues no, era un pueblo, lleno de niños, ancianos, gente joven, animales de carga ¿Y por qué esa masacre? Para dar un azote al sentimiento rebelde de una España que siempre ha sido luchadora y fiel a sus convicciones. Pero un “monstruo” vino y destrozó todo: los sentimientos, los recuerdos, la actitud y la manera de sentir, de pensar, y todo esto hasta nuestros días.

Respetamos a pies juntillas a quien nos manda, aunque nos mande mal, acatamos ordenes inauditas sin pestañear, aguantamos vejaciones y sufrimientos de quien se cree estar por encima, y es curioso, lo está porque los hemos votado!!

Trúhanes, picaros, charlatanes, sinvergüenzas…¿Pero quién?… ¿Quién ha heredado esas “históricas atribuciones” ¿Nosotros?…No. “Ellos”… ellos que nunca se fueron, siempre han estado estratégicamente sembrando el “miedo”, miedo a aquellas bombas y a la destrucción de nuestras vidas “normales”, esas que “ellos” manipulan con portentosa facilidad.

No perdimos una guerra, perdimos mucho más…la libertad y la dignidad, esa que nos hizo famosos siglos atrás, y que solo algún libro de historia refleja. Perdimos la identidad, y seguimos perdidos en un mar, que solo los que manejan los “botes salvavidas” saldrán vencedores… tan vencedores como en  Junio de 1937.

Lidia Gisbert

Lidia Gisbert

Auxiliar de enfermería, sensible amiga de mis amigos y de izquierdas

Al continuar navegando en Digo-Yo.es estás aceptando la política de cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar