Lo de la coleta, los perros y las sillas!

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“Et c’est parti!”, los perros han empezado a ladrar en todas partes, a todas horas y con la misma cadencia. Cada uno da lo mejor de lo que sabe para superar el otro, aunque son en el ladrido compañeros! Incluso se superaban a ellos mismos para ganarse el “cariño” de sus dueños!

Han visto acercarse un extraño de la casa, alguien que nunca han visto (venir), un inesperado que no huele el mismo olor de sus dueños, ni usaba la misma fragancia de los dueños, la “Channel 500€”!

Más se acerca este extraño, más rabia tienen los perros, defendiendo su terreno e a sus dueños. Claro, sin terreno marcado no quedará ni dueño ni comida, y sin dueño no habrá terreno, ni comida… ni seguirán oliendo esa misma fragancia tan dulce!

El hombre tenía una coleta, se atrevió y se acerco más de lo permitido, el ladrido ya está fuera de control, incluso algunos dueños se sentían incómodos de tanto ladrido pero los perros no quisieron parar… el amor al amo y a su mano generosa merecían la pena, los perros estaban desimpuesto perder la garganta si hacía falta.

Lo “de la coleta”? Ni caso, sigue acercándose, incluso entró a casa y se llevó 5 sillas para su gente. Su gente no eran 5, ni un millón y pico, sino eran unos 47 millones y algo.

Desesperados, algunos perros se pusieron a ladrar contra sus dueños, enfadados de sus sentimientos de incomodidad de tanto ladrido. En alguna parte, tenían razón, esperaban a un reconocimiento como mínimo, algún gesto de cariño o algo de comida, pero nada! Decepción total!

El hombre “de la coleta” era un tal Pablo, fui con sus sillas, con su gente, y según cuentan algunos: los perros y sus dueños ya no son amigos como antes.

Los dueños tienen miedo de que vuelve Pablo otra vez, los perros con más miedo por que temen a Pablo y ya no tienen tanta confianza en sus dueños. Probablemente, y siempre según dicen, los dueños podrán sacrificar a los perros, o los perros podrán acabar mordiendo a los dueños. El tiempo al tiempo.

Desde luego, ni el Pablo ni el pájaro que llevaba sobre su hombro eran testigos de la tragedia, tampoco serían responsables de esta matanza…. supongo!

Todo lo que se sabe y según cuentan algunos del pueblo, esta casa es una casa “encantadora”, donde pasaban y pasan cosas raras que nunca nadie pudo explicar (ni siquiera los dueños), tampoco había valientes que tuvieron el coraje para acercase a esta casa y explicarnos un poco lo que pasaba dentro, ni para cazar los fantasmas que algunos dicen haber visto allí.

En todo caso, de algo estamos seguros: Pablo volverá a esta casa, con más gente y por más sillas! Con o sin perros, con o sin dueños, eso no cambiará nada, Pablo y su gente se llevarán más y más sillas cada vez que vendrán a esta casa.

Los perros que ladren, la caravana seguirá su camino!

Esparroquí

Esparroquí

Pienso con mi Teclado, sin Filtros, con Criterios! Que se escapen estos pensamientos ¿Qué más da?! Quien siembra miseria, no es el que siempre recoge su cólera!