La justicia española es como un pene

Mujer-arbol-inclinado_Cristiana-CeppasLa justicia española es como un pene: unas veces se pone dura sin venir a cuento y otras, cuando se precisa de toda su presteza y rigidez, puede no responder o hacerlo con lentitud y blandura desesperantes. Un pene, sin embargo, suele sorprender/decepcionar de manera aleatoria y sin causa aparente. La respuesta de la justicia, en cambio, es sospechosamente predecible. Su contundencia o su inoperancia son selectivas:

Se muestra inflexible con quienes osamos protestar contra el saqueo criminal al que estamos asistiendo, pero ausente o blandengue con los saqueadores.

Pétrea e inmisericorde para ejecutar desahucios, aunque torpe y remolona para investigar y perseguir estafas y fraudes de los desahuciadores.

Ejemplar y desproporcionada para condenar a dos años de cárcel por unos tartazos que ya habían sido investigados y archivados por la justicia francesa, pero diminuta y apenas morcillona para reducir la condena por fraude de Fabra, alegando que se han dilatado los plazos del sumario (a pesar de que la propia sentencia reconoce que la dilación en el proceso la provocó el mismo acusado), y para dejar sin castigo los cargos por soborno –también llamado cohecho– y prevaricación. (A Fabra se le ha condenado como a Capone: no por la gravedad de sus delitos, sino por ocultar al fisco el dinero obtenido con sus fechorías. Su enriquecimiento presuntamente ilícito «no ha podido demostrarse».)

Se levanta imponente contra la ocupación simbólica de fincas y los simpas en los hipermercados, pero se encoge acobardada, timorata y cautelosa cuando las imputaciones acechan a la ralea del campechano en jefe.

Presta y dispuesta para cuidar escrupulosamente los derechos del banquero Blesa, sacarlo de la cárcel en cuestión de días y sancionar al juez que lo encerró, pero apática y lenta de reflejos si tiene que ordenar registros en Génova.

Presenta su lado más intrépido y tenaz a la hora de buscar fórmulas originales con que tapar las lagunas del pasado –Parot mediante–, pero parece dormida cuando le toca vigilar que el PP no pague la defensa del imputado Bárcenas y se persone a la vez como acusación particular (fraude procesal que ni el juez instructor ni el fiscal defensor fueron capaces de detectar hasta que fue denunciado por otra acusación particular; esta sí, legítima y legal).

Sólida como el mármol para los profesores que alteren el orden público en una manifestación (cuatro años pide el fiscal; este sí, fiscal fiscal), y sin embargo, tierna y suave cual peluche con los esbirros embozados que combaten su frustración sacudiendo con saña a civiles indefensos.

Se yergue poderosa y amenazante sobre los objetores que roban un casco militar para devolverlo convertido en maceta (tres años solicita este otro fiscal fiscal), pero su reacción es tímida y dócil con quienes destruyen discos duros y libros de visitas que constituyen pruebas de cargo en un procedimiento penal abierto.

Ardorosa y enérgica para acusar de terrorismo y aplicar el FIES 5 a los huelguistas, aunque remilgada y parsimoniosa para perseguir a genocidas o torturadores como Billy el Niño, buscados por la justicia internacional.

Firme y expeditiva frente a la protesta disidente; perezosa e inoperante frente a la corrupción sistémica.

Soberbia e intimidatoria ante la ciudadanía y sus gritos desesperados; sumisa e impotente ante los mercados y sus crímenes contra la humanidad.

Esta es la justicia que mandan hacer. A caballo entre la dureza más implacable y la disfunción más bochornosa. Si dura, para sodomizarnos; si blanda, para dar pena, risa o vergüenza. Como un pene.

Fuente: iniciativadebate.org

Esparroquí

Esparroquí

Pienso con mi Teclado, sin Filtros, con Criterios! Que se escapen estos pensamientos ¿Qué más da?! Quien siembra miseria, no es el que siempre recoge su cólera!

Al continuar navegando en Digo-Yo.es estás aceptando la política de cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar