Ciudad CASINO, MADRID

Qué bonito, que grande, que lujoso… No ha pedido cambiar las normas anti-tabaco, ni quiere favores fiscales, tiene… muy buena pinta…. Se les llena la boca hablando del nuevo MEGACOMPLEJO que la promotora estadounidense The Cordish Companies planea construir en Torres de la Alameda (Madrid).

Cifuentes parece absorbida, cegada, ¿Quizás actúen así movidos por el millón de euros que puedan llegar a llevarse en comisiones?¿Porqué será que ya no nos creemos nada de todo lo que digan o a lo que apunten?¿Un Megaproyecto? Ahí tienen que haber -supuestamente- comisiones de lo lindo. ¿Y porqué empiezan alabando el proyecto?¿Porqué empiezan ensalzando solo, lo bueno que puede aportarnos?

Sobre todo las diferencias con el fracasado proyecto EUROVEGAS…

No creo que sea el único, que piense que aquí huele a chamusquina… ¿Qué pasa?¿Que tenemos que recibirlos con los brazos abiertos?¿Porqué no van a forzar para que cambien las leyes sobre el tabaco?¿Porqué no quieren Beneficios Fiscales? Si claro, venid venid, construir los megacasinos, las decenas de hoteles, cread 57.000 EMPLEOS fijos, si.. Eso va a ser bueno para nuestro país, sobre todo para quien lleve a cabo las negociaciones, y que haga posible la puesta en marcha… Porque si empezamos a hablar de los inconvenientes Éticos, los inconvenientes a largo plazo, Nos vamos a hundir en la miseria.

Y digo yo; ¿A cuántas personas van a atender 57.000 empleados?¿Cuántos miserables van a gastarse lo poco que tengan en ese Megacomplejo?, nido del vicio, alcohol, sexo, drogas, juegos…. Ah si, eso será su problema, claro.

Lo que pasa es que vamos a cambiar las leyes, poner más multas mejor dicho, para aquellos que vendan alcohol a menores, a sus padres, a todo aquél que pase por ahí y no denuncie los hechos… Que no son poca las multas que ya hay, y yo no digo que no esté bien aumentarlas, pero no creo que se haga por los niños, mientras a los padres se les va a poner un parque enorme ante sus ojos irresistible que hará fundir hasta el último euro que se tenga.

Entonces vuelvo a preguntar: ¿A quiénes va a beneficiar esto realmente?