Así se acaba con el Terrorismo

Para entender al Terrorismo, hay que intentar entender lo que pasa en la mente del Terrorista, sus motivos, sus ideales y sus circunstancias sociales.

Los grupos terroristas, en su mayoría, captan a personas sin muchos estudios, gente en general, de ámbitos donde reina el odio hacia la sociedad (propia o ajena), ámbitos donde el captado se siente marginado, desfavorecido, odiado y cuya vida no tiene mucho sentido.

Para entender el Terrorismo, hay que intentar evitar la limitación religiosa del término, que últimamente se la intenta instalar en las sociedades. El Terrorismo no solamente es islámico, sino, es un acto bárbaro que puede salir de cualquier creencia o no creencia. De hecho, es notable la doble vara de medir en la sociedad igual que en muchos medios y autoridades, donde solo se le llama Terrorista si alguien es de creencia “islámica” (o actúa usando su nombre), si es de otras creencias, en general el terrorista se convierte, por arte de magia, en “desequilibrado mental” o asesino y pierde toda atención mediática a los pocos días de su acto.

El terrorismo, como su nombre indica, es una forma cada vez más frecuente, para presionar a gobiernos sembrando el miedo en la opinión pública, con la esperanza de influir así, en sus decisiones políticas, militares o en muchas ocasiones, solo para causar pérdidas políticas, sociales y económicas, por venganza.

Es un asunto demasiado complejo, que depende de varios factores, y su solución es aún más compleja, pero siempre hay que preguntarse: ¿Estamos tratando correctamente este asunto?, visto que no hay gran avances para acabar con este “fenómeno”, o eso parece, ¿No estaríamos teniendo los mismos resultados, precisamente, por tratarlo cada vez de la misma manera?

Es muy probable que sea así, que estamos ante un círculo vicioso hasta el infinito, porque hasta ahora, después de cualquier ataque terrorista, la primera decisión (reacción en caliente), es ir a bombardear a determinados países, o “endurecer” los bombardeos en el caso de que el país afectado por el atentado ya está bombardeando este determinado país o zona. O sea, apagando fuego con fuego, sangre con más sangre. Y habrá otro atentado, y habrá otro bombardeo… Pero ¿Hasta cuándo?

¿Qué otras vías se pueden tomar entonces?

Nadie niega que para acabar con un grupo terrorista, hay que atacarlo, es una obviedad. Pero cuando, los ataques no obtengan los resultados esperados, conviene parar más tiempo y reflexionar sobre lo que se hizo mal durante todos estos años de “Guerra contra el terrorismo”, y lo que se pueda hacer mejor.

No olvidemos de que los grupos terroristas están compuestos con un número bastante reducido de personas, pero tampoco hay que olvidar de que más tiempo se le da, más terroristas surgen y más alcance tiene esta “ideología de la muerte” y es la parte más complicada de combatir.

Vamos a los raíces del Terrorismo y tomaremos como ejemplo el Terrorismo islámico.

Reconocer las verdaderas causas:

En general, los actos terroristas (nacionales o internacionales), surgen como “respuesta a algo”, como “venganza por algo o de alguien”. Cuando veamos el ejemplo del terrorismo islámico, éste actúa más a nivel nacional (en su propio país contra gobiernos y en gran parte contra civiles), que a nivel internacional.

A nivel nacional, los grupos terroristas intentan intimidar, obligar su seguimiento o eliminar a otra “creencia” utilizando el terror. Estos grupos no distinguen entre militar y civil, porque lo que buscan justamente, es obligar a la sociedad a temerlos y someterse a sus Leyes, que no tienen nada que ver con el Islam como religión, ya que sus prácticas infringen lo básico de esta religión (no matar civiles, ni cortar árboles, ni quemar a seres, ni suicidarse…).

Por esto, hay que entender que los grupos terroristas, no representan, para nada, la sociedad donde viven. Y si ésta se ve sometida a ellos, es por temor y terror. De hecho, hay que ver en estas sociedades como colectivos que necesitan ayuda, apoyo y sobre todo entendimiento en vez de culpabilización.

De ahí, surge la necesidad de, en vez de bombardear sin distinción, o lo que se le llama “daños colaterales”, al menos ser más precisos haciéndolo, porque cuando esta sociedad, que es otra víctima de los terroristas, se vea bombardeada además por otras fuerzas, hay posibilidad de que produzca más terroristas, que su moneda atractiva es el Odio.

Además de eso, la intervención de determinados países en la vida política de otros, con la excusa de “repartir democracia”, produce más rechazo y resistencia, sin olvidar que esta supuesta intención, carece de legitimidad legal o moral, siendo objetivo, lo que la convierta en “falsa bandera”, y de ejemplos tenemos de sobra. El occidente, no puede ir poniendo y quitando gobiernos en otros países, por razones, como dije, de legitimidad, además de culturales, ni puede ir aplicando su concepción de la Democracia a otros países con quienes no tiene nada en común (Cultura, infraestructuras, historia, población…). Esta actitud de superioridad moral y puramente colonial (con fines económicos y geopolíticos), debe acabar antes de que sea tarde, porque los propios ciudadanos occidentales se están hartando de este comportamiento de sus políticos.

La resistencia de los grupos terroristas:

Queda bien claro, que décadas de bombardeos, no han logrado parar al terrorismo, ni acabar con el. Estos grupos siguen más vivos que nunca, además de que cada vez les vemos mejor preparados logísticamente.

Y aquí hay que preguntarse: ¿De dónde adquieren todo este armamento y esta tecnología?

Todos hemos visto, y por primera vez, a grupos terroristas como el ISIS con vestidos militares idénticos, propio de un ejército gubernamental. Todos hemos visto sus vídeos hechos con la más alta calidad, la cosa que seguramente necesita un material cinematográfico de última generación. Todos hemos visto al ISIS con coches “Toyota” totalmente nuevos, y con armas Francesas, Americanas… ¿De dónde viene todo esto?

Lo que sabemos es que estos grupos no están, al menos por ahora, capaces de fabricar armas, coches… Lo que significa que estos grupos se les está financiando de forma continua de todo el material que necesitan y no precisamente por parte de países pobres de la zona. Las sospechas caen sobre los países del golfo, que también están financiados por países europeos, que no estaban ni están a salvo de los ataques terroristas.

Hay que parar a reflexionar profundamente sobre el origen de esta financiación económica y logística de estos grupos, porque estos grupos sin dinero ni armas, estarán acabados en cosa de meses. Hay que investigar su financiación, tomar medidas contra los implicados (sean quienes sean), y cortarles sus fuentes de una vez.

A parte de la logística con la venta de armas…, se sabe que gracias a los Paraísos Fiscales, estos grupos reciben millones cada año, a través de este sistema financiero ilegal, sospechoso y sin transparencia.¿Porqué no se acaba de una vez con los Paraísos Fiscales o al menos endurecer los controles? Quizá, determinados países o políticos, no les interesa acabar con esto, por simples intereses personales.

Otro factor es el comercio, porque una de las grandes fuentes de financiación de los grupos terroristas es el petróleo. ¿Tan complicado es boicotear su petróleo o hacer que no se venda, al menos fuera de la zona del conflicto?¿Quién les compra el petróleo y a cambio de qué?

Servicios Secretos más competentes:

Lo que no se logra entender, es cómo la mayoría de los Terroristas que actúan en Europa, tienen un largo historial delictivo, muchos de ellos han estado en países en guerra como Siria, Irak… además de que algunos han estado bajo la lupa de los Servicios Secretos. No se entiende que con tantos indicios y historial, estas personas han logrado esquivar a la vigilancia de las autoridades, comprar armas y actuar, con total libertad.

Urge un control más efectivo, quizá menos vigilancia a Activistas sociales y más a Terroristas o sospechosos de terrorismo.

Islamofobia, Xenofobia y Terrorismo van juntos:

Para los grupos terroristas, cualquier persona que vive en el occidente (sea cual sea su religión o nacionalidad), es un objetivo, es un enemigo. Para los Terroristas, los Refugiados son infieles porque se negaron de formar parte de su “Estado islámico” y prefirieron refugiarse en las tierras de otros infieles. Para los terroristas, todo residente en un país occidente, es un infiel, salvo si acepta inmolarse.

No olvidemos que el Terrorismo se nutre del Odio, su captación se centra, en general, en gente con vida fracasada (socialmente, económicamente…), en gente que se siente odiada por el resto de la sociedad y en consecuencia empieza a odiar a la sociedad donde vive.

Las fobias, sólo fomentan este sentimiento en muchos colectivos, este sentimiento de ser rechazados, odiados y cuando el Estado además les margina de sus planes sociales, cuando les culpa de todos los males…. simplemente, está creando nuevos terroristas. De hecho, no nos deba sorprender que últimamente, muchos de estos terroristas, son personas que residen en el occidente, muchos incluso tienen la nacionalidad o nacieron en el país que atacaron.

Por eso, hay un trabajo duro para erradicar los mensajes de odio, culpabilización y marginación de otros colectivos, que son también enemigos de los terroristas, que son también objetivo para los terroristas y que sienten indignación, además de una culpa moral de lo que unos hacen en su nombre o en nombre de su creencia. Esto pasa por la educación, por los medios, por el trabajo social diario de los ciudadanos y las autoridades.

Pero cuando vemos, cómo en España, algunos medios y políticos se dedican a fomentar, precisamente, a los mensajes de odio (para sacar réditos políticos),¿Qué otra cosa vamos a esperar?¿Qué estamos fabricando?… Pues, más Terroristas.

Es un “juego” muy peligroso con el fuego, porque pensándolo mejor, estos colectivos pueden ser de gran ayuda para acabar con esta “ideología” terrorista en la sociedad donde viven y echar abajo todo intento de captación puestos en marcha por los terroristas.

Más control sobre la venta de armas y las guerras:

Se supone que los políticos están para representar a los intereses de su ciudadanía, y no a los de determinadas multinacionales o empresas. No se debe consentir que no haya suficiente control sobre la venta de armas, es un negocio rentable, pero al mismo tiempo, es uno de los factores más importantes y decisivos en la lucha contra el Terrorismo.

No se entiende cómo los gobiernos puedan vender armas a países sospechosos de financiar a grupos terroristas, y luego vengan a llorar con nosotros las pérdidas tras cada atentado terrorista.

No se entiende cómo los Criminales de Guerra que invadieron a países entero sin razón ni base legal, causando décadas de caos en aquel país y en toda la zona, sigan libres sin castigo, con total impunidad y además se les de voz dentro de la sociedad y el panorama político.

El Terrorismo, además de actuar por venganza, en ocasiones, actúa en busca de justicia. Y mientras no hagamos justicia, primero por nosotros y luego con los países destrozados, por culpa de unos vendedores de la muerte, seguiríamos en este círculo vicioso de agresión-venganza. El precio, lo pagamos entre todos.

La impunidad, es un virus que mata a cualquier sociedad, por dentro, lentamente, pero la acabará matando.

 

El Terrorismo es una barbarie cometida por un grupo reducido de gente, que no tiene religión ninguna, más bien tienen pinta de mercenarios, un grupo que no tiene código ético, ni distingue entre raza u otra, ni religión u otra, ni edad u otra. El Terrorismo nos puede afectar a cualquiera, el camión de ayer mató a 84 personas, de todas creencias, sin distinguir entre unos u otros. Simplemente, porque TODOS… somos sus enemigos.

Hay que acabar con esto, nuestros gobiernos no parecen querer acabar con ello (por algo será), pero o exijamos que se pongan firmes, o podemos sentarnos esperando cada uno su turno, posiblemente yo seré la víctima del próximo atentado.

Esparroquí

Esparroquí

Pienso con mi Teclado, sin Filtros, con Criterios! Que se escapen estos pensamientos ¿Qué más da?! Quien siembra miseria, no es el que siempre recoge su cólera!

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