Machismo: Asesino…

Es tu nombre, es como deberíamos llamarte, tu que ocultas bajo un falso amor, un salvajismo aberrante; tu que te crees con derecho de propiedad sobre ellas, semilla sana del patriarcado.

Te ocultan bajo la locura, bajo el caso aislado, pero estas en todos nosotros; vives en cada mofa, en cada burla, en cada gesto, en cada golpe; siempre presente, a la espera, acechando como el depredador que eres, buscando tu presa para abalanzarte sobre ella; sobre una madre, una hermana, una hija, una amiga, una vecina…

Nadie esta a salvo de ti, eres un cáncer que lleva años instalado en la sociedad, y como cáncer que eres te extiendes, lo infectas todo; aun lo aparentemente sano tiene secuelas de tu presencia; te alimentas de silencio, del silencio cómplice de todo aquel que aparta la mirada.

Océanos de tinta y cordilleras de palabras amontonadas unas sobre otras hasta arañar el cielo; se han escrito para tu condena, pero vives, persistes aun cuando no se te quiere, resides en recónditos lugares, en el silencio del vecino que no denuncia, en el amigo que ríe el abuso, en el padre que lejos de reprocharte te anima.

Vives en nosotros para matarlas a ellas, eres parte de nosotros, una parte despreciable que durante demasiados años se ha transmitido saltando de generación en generación, frente a ti estamos muchos que no daremos un paso atrás, junto a ellas, porque su lucha es la nuestra, porque nuestros hijos y nuestras hijas merecen un mundo en el que nacer mujer no implique morir por serlo.