2014, Año Internacional de la Falacia, la Trola y el Embuste

Con el cerebro aún embotado por los últimos vapores de la tradicional resaca de año nuevo, nuestro amadísimo Gobierno nos regaló una buena noticia: En el mes de Diciembre el paro había descendido en 147.000 personas.  Fantástico.

Fantástico porque, una vez recuperado el rendimiento neuronal, descubrimos que ese dato es fruto de la fantasía del Gabinete de Manipulación Mediática, que ha debido estar echando humo durante las fechas navideñas.  Aunque no lo parezca, alguien trabaja en La Moncloa.

Habituados, como estamos, a que Rajoy y sus mariachis consigan la cuadratura del círculo a martillazos, ya no sorprende que los cacareados descensos de la cifra de desempleados vengan acompañados por una caída constante en el número de cotizantes a la Seguridad Social.

detectar-mentirasVarios parámetros contradicen de manera incontestable los arrebatos de euforia gubernamental.  Veamos:  La campaña comercial de Navidad, lleva aparejada la contratación de personal que, una vez finalizada ésta, vuelve a recuperar su sitio en la cola del paro.  Solo en la campaña de recogida de aceituna, en la provincia de Jaen, se han producido más de 50.000 contratos en el régimen agrario que, una vez finalizada, engordarán todavía más las estadísticas del desempleo.  La diferencia entre contratos extinguidos y contratos realizados, ahonda alarmantemente la precariedad y el abuso del maltratado colectivo de desempleados:  Se esfuman contratos indefinidos y afloran contratos a tiempo parcial, en algunos casos solo por horas, que nos venden como creación de empleo.

El previsible batacazo, a finales de enero, cuando hayan finalizado las campañas estacionales, debe sumarse al creciente número de personas que, presas de una enorme frustración, dejan de renovar la demanda de empleo, más el medio millón de jóvenes y no tan jóvenes que han decidido buscarse la vida fuera de nuestras fronteras.

Ante una realidad tan dolorosa, cuesta trabajo no encenderse de ira al contemplar la complacencia impostada de los voceros oficiales.

Porque nos espera un año de manipulación mediática permanente.  Los medios de comunicación convencionales; unos por decisión propia y otros sujetos al chantaje de la presencia o ausencia de contratos publicitarios, dictados por la voz amenazante de los que parten el bacalao; transmitirán una sensación de realidad falseada, edulcorada y barnizada convenientemente que tiene su objetivo puesto en las diferentes convocatorias electorales que saldrán a nuestro encuentro en el próximo año y medio.

Debemos, unos y otros, hacer un esfuerzo aún mayor para desmentir cada día el aluvión de datos falseados que preparan con denuedo en las calderas gubernamentales.  Sabemos que será agotador pero, al contrario que el Ingenioso Hidalgo, nos venderán como molinos lo que, verdaderamente, son gigantes amenazantes y sedientos de sangre y, o nos defendemos o seremos devorados.

Pese a ellos y sus manejos, os deseo un Feliz 2014

Fermín Álvarez

Aspirante a escribir y protagonizar mi propia vida, me conformaría con tener una frase. Además, soy Donante de Pelo.